Conclusión de un proyectoTolkien escribía que el trabajo que más tarda en finalizarse es el que no se comienza. En nuestro caso y de acuerdo con el método de gestión de proyectos, esta circunstancia no se puede producir, el método estaría incompleto.

J. Meredith y S. Mantel en 1.989 describen en su trabajo tres formas de concluir un proyecto:

Por extinción, donde el proyecto ha sido llevado a cabo, de forma exitosa o habiendo fracasado y se ha acordado su finalización.

Por inclusión, generalmente supone que el proyecto ha sido un éxito y se institucionaliza en la organización. En este caso el proyecto es visto como una transformación. En estos casos cobra mucha importancia el proceso de transición del proyecto (en próximos temas del blog trataremos estos aspectos, la transición de un servicio por ejemplo en un proceso externalizado, muy interesante y muy crítico).

Por integración, supone generalmente la distribución del personal, el equipo y el material en la organización principal.

La labor del gerente es muy intensa así que conviene tener presente el tipo de conclusión para poder anticiparse a las tareas.

Muchos de los tipos de proyectos de naturaleza documental se contratan como servicios externos a empresas especializadas (organización documental, digitalización, catalogación, indexación, custodia…) que pasan de un contratista a otro y por lo tanto la organización debe ser cuidadosa en la transición de esos servicios entre los distintos adjudicatarios.

Una entrada más para cerrar este ciclo metodológico inicial

Emilio Sanz, fecit.


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